Pär Lagerkvist. La muerte de un héroe

Facultades mentales

En una ciudad donde nunca parecían suficientes las distracciones, un comité había contratado a un hombre que, luego de mantenerse en equilibrio cabeza abajo en lo alto del campanario de la iglesia, debía arrojarse al vacío y matarse. Cobraría por ello 500.000 coronas. Todas las clases sociales, todos los círculos se interesaron vivamente en el asunto. No se hablaba de otra cosa y las entradas se agotaron en pocos días. La gente opinaba que era un acto valeroso, sin dejar de considerar su precio. Por menos agradable que fuera caer de semejante altura, había que reconocer que la suma ofrecida bien valía la pena. Se podía estar orgulloso de una ciudad capaz de constituir el comité que había organizado todo sin escatimar gastos. Por supuesto, la atención se dirigía también hacia el hombre encargado de realizar el proyecto. Solícitos y ardorosos, los periodistas se arrojaron sobre él cuando faltaban pocos…

Ver la entrada original 665 palabras más

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s